Martin Auzmendi

Instrumentos  legales para supuestos de pérdida de autonomía y/o de capacidad para ser responsable de nuestros actos por deterioro cognitivo.

Es casi imposible predecir cómo va a ser nuestro futuro.  Lo que sí sabemos es que estamos expuestos a que se nos pueda presentar alguna deficiencia física, mental, intelectual o sensorial que puede  impedir nuestra  participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con los demás. Y, si bien, la posibilidad de que se presente alguna de las situaciones señaladas aumenta con la edad,  puede surgir en cualquier momento de nuestra vida.

Las deficiencias señaladas pueden limitar o incluso, en el caso de las enfermedades mentales,  generar la pérdida absoluta de la capacidad intelectual y funcional para tomar decisiones respecto a nuestros  intereses personales y deseos.

Existen instrumentos  legales de gran ayuda para decidir en quien delegamos la posibilidad de que pueda ejercer aquellas facultades que nosotros no podemos ejercer. Es aconsejable  pensar en la delegación de voluntades antes de que surjan los problemas derivados de las situaciones señaladas. En el caso de personas con Alzheimer es recomendable proceder a dicha delegación cuando aparecen los primeros indicios de pérdida de memoria.

Dichos instrumentos son los siguientes:

I Los que pueden ser eficaces en vida.

  1. El poder general preventivo

El denominado poder general preventivo sirve para designar a la persona que queremos que actúe en representación de nuestros intereses, por ejemplo para gestionar nuestro patrimonio.

Este poder puede comprender hasta su subsistencia pese a la eventual situación de incapacidad de la persona que otorga el poder. Posibilidad esta que está prevista en el art. 11 de la Ley 41/2003, de 18 de noviembre.  Asimismo, para evitar litigios en el supuesto de que se instara la incapacidad judicial de la persona que haya otorgado dicho poder,  para dicha eventualidad, cabe designar a la persona a la que se haya otorgado el poder preventivo, como tutor. De esta forma se evitaría el  problema que se cabe suscitar por la existencia  de una persona con un  poder que subsiste aún en  el supuesto de incapacidad y una persona distinta ostentando la condición de tutor como consecuencia de su designación en la resolución de la incapacidad judicial.

La autotutela

La autotutela es un documento que nos servirá para determinar quién queremos que se ocupe de nosotros y de nuestro patrimonio, en caso de que un juez haya declarado nuestra incapacidad.

  1. El documento de voluntades anticipadas.

También se denomina testamento vital. Se trata de un instrumento jurídico que, en la fase final de la vida, evita situaciones innecesarias que pueden comportar más sufrimiento. Este documento permite a la persona decidir, entre otros, si en un futuro quiere aceptar o descartar determinados procedimientos terapéuticos específicos. También nos sirve para designar a un interlocutor con el personal médico si ya no podemos expresar nuestra voluntad por nosotros mismos.

En el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca  existe un registro en el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco.  En dicho registro se puede depositar el documento de voluntades anticipadas.  De esta forma el personal sanitario del sistema público tiene la posibilidad de acceder a través del registro al contenido de lo expresado respecto  al modo en que queremos seamos atendidos en la fase final de nuestras vidas.

  1. La incapacitación judicial.

En caso de enfermedad, en la medida en que se encuentre ya en una fase muy avanzada, lo más probable es que la persona ya no esté en condiciones de tomar decisiones.  Para este supuesto, el Código Civil prevé recorrer a la incapacidad judicial. Implica designación de tutor o tutora, quien tendrá  la obligación de rendir cuentas de su gestión en el Juzgado.

II Instrumento que surte efectos  tras el fallecimiento.

El testamento o documento de últimas voluntades.

Es la herramienta jurídica más conocida, con la que podremos decidir sobre nuestros bienes materiales. Esta herramienta es operativa a partir del momento en que se produzca el fallecimiento.

Quienes quieran disponer de información complementaria con relación a los instrumentos señalados o ayuda para su formalización pueden dirigirse  a Aubixa Fundazioa.

Martin Auzmendi