FUENTE: NAIZ
La Fundación Aubixa ha publicado la “Guía de derechos”, que ofrece información práctica para tomar decisiones con antelación ante una posible situación futura de dependencia o discapacidad. Martin Auzmendi, abogado y secretario de la entidad, es uno de sus autores.
La “Guía de derechos” de la Fundación Aubixa nos ayuda a dejar preparados aspectos personales, económicos y relacionados con la salud por si en el futuro perdiéramos la capacidad de tomar decisiones. Se trata de una guía breve y sencilla, en euskera y castellano, publicada con el apoyo del Gobierno Vasco. Está dirigida a personas mayores, familias y ciudadanía en general, y recomienda dejar organizados ciertos aspectos para facilitar la gestión a las personas cercanas en caso de perder la capacidad de decidir o actuar.
Martin Auzmendi, secretario de Aubixa, abogado y uno de los autores, explica los detalles de esta herramienta preventiva y pedagógica, empezando por el origen de la iniciativa.
La Fundación Aubixa lleva diez años trabajando para mejorar, en la medida de lo posible, el bienestar de las personas afectadas por el Alzheimer y otras demencias. Aborda el envejecimiento y la solidaridad intergeneracional, tratando de dar respuesta a algunos de los problemas previsibles asociados a esta etapa vital.
Una necesidad surgida de las familias
«Familiares de personas con Alzheimer empezaron a acercarse a nosotros con un problema: “Nuestro familiar está perdiendo su capacidad cognitiva y no va a poder tomar decisiones”. No eran uno o dos casos, sino muchos, porque este problema, aunque no se mencione demasiado en nuestra sociedad, afecta a numerosas familias. En algunos casos, acudían a la notaría y el propio notario decía: “Esta persona ya no está en condiciones de expresar su voluntad”», relata Auzmendi.
Aubixa es una fundación pequeña. «Con los recursos que tenemos, intentábamos orientar y ayudar a las familias en la medida de lo posible. Hablábamos con notarios e incluso acompañábamos a las personas a las notarías para generar confianza. En las notarías, con razón, son muy estrictos al formalizar estos poderes, porque la única garantía al otorgar poder a otra persona es la confianza».
Cambio en el Código Civil en 2021
En 2021 se produjo una reforma del Código Civil: desapareció la incapacitación judicial. «Antes, cuando una persona no era capaz de gobernarse por sí misma, se acudía a los tribunales para incapacitarla y nombrar un tutor. Desde 2021, ese mecanismo desaparece y los tribunales ya no pueden incapacitar a nadie. La idea de fondo —que conceptualmente considero adecuada— es que una persona mantiene sus derechos subjetivos desde que nace hasta que muere. Nadie puede retirárselos», explica.
«Desde el punto de vista jurídico esto está muy bien, pero en la vida real existen situaciones de incapacidad. Por distintas razones, algunas personas pierden la capacidad de tomar decisiones de forma autónoma o de ejecutarlas. Con la nueva ley, se refuerza el poder preventivo como alternativa principal».
El poder preventivo
«Desde el punto de vista legal, el poder preventivo permite designar previamente a otras personas para que nos representen cuando ya no seamos capaces», explica.
Pueden darse dos situaciones:
- no poder tomar decisiones (especialmente en casos de deterioro cognitivo),
- o poder decidir pero no poder ejecutar esas decisiones (por ejemplo, tras un accidente).
Un poder habitual incluye gestiones como compraventas, relaciones con bancos o trámites legales. «La particularidad del poder preventivo es que, si se ha otorgado previamente, sigue vigente aunque llegue un momento en que la persona ya no pueda decidir. Las personas designadas continuarán tomando decisiones sobre tu vida».
Si no existe, será el juzgado quien determine las medidas de apoyo y quién las ejerce.
«La diferencia clave es que en el poder preventivo decides tú de antemano. Tiene prioridad y evita tener que acudir al juzgado».
Además, supone una ventaja importante: las personas designadas son de confianza y conocen tus valores y tu forma de vida.
Dar a conocer lo desconocido
La idea de la guía surgió en una de las charlas organizadas por Aubixa, el pasado noviembre, en una sesión sobre demencias frontotemporales con neurólogos del Hospital de Donostia.
«En un momento dado, un familiar intervino diciendo que estaban muy satisfechos con la atención sanitaria, pero que tenían un problema. Por ejemplo, contaba que al acudir a la notaría no pudieron formalizar el poder porque la persona ya no podía expresarse libremente. Ahí vimos claramente que existía una necesidad».
No han descubierto nada nuevo, pero han recopilado y difundido información que muchas personas desconocían. De hecho, tras presentar la guía, mucha gente afirmó no conocer estas herramientas.
La dificultad de hablar de estos temas
Auzmendi considera importante visibilizar estas cuestiones. «No nos resulta fácil hablar de ello. Entiendo por qué, por los valores culturales de nuestra sociedad».
«Por ejemplo, hacer testamento es algo normalizado. No todo el mundo lo hace, pero es habitual. Sirve para cuando ya no estamos. En cambio, existen herramientas para situaciones que pueden ocurrir en vida, pero cuesta más hablar de ellas y tomar decisiones».
«Es fundamental preparar estas herramientas a tiempo. Lo ideal es hacer el poder preventivo cuando todavía estamos bien».
No sustituye todo
Recomienda hacerlo a todo el mundo, aunque reconoce que la percepción del riesgo influye. «Afortunadamente, solemos tener una red de apoyo y alguien que nos ayuda cuando ocurre algo».
«El poder preventivo solo debe utilizarse para aquello que la persona no puede hacer, no para sustituir lo que sí puede. Es importante mantener la autonomía».
La consejera Nerea Melgosa lo expresó así: «Prever no es renunciar, es cuidar».
«Está ahí por si acaso», añade Auzmendi. «Si nunca se utiliza, mejor: significará que hemos podido vivir con autonomía hasta el final».
Voluntades anticipadas
Además del poder preventivo, la guía recoge el documento de voluntades anticipadas, más conocido.
«Ambos instrumentos son complementarios pero diferentes. Las voluntades anticipadas se centran en el ámbito sanitario y en el final de la vida».
En el Estado español, los mayores porcentajes de uso se encuentran en el sur del País Vasco, especialmente en Navarra.
Difusión de la guía
La guía ha sido elaborada por profesionales de neurología, familiares y trabajadores sociales.
Puede descargarse en la web de la Fundación Aubixa, junto con un documento más amplio.
También se quiere difundir en centros de atención primaria, servicios sociales municipales y hospitales, para que profesionales y ciudadanía dispongan de esta herramienta en su día a día.