
Cada año, 80 millones de personas sufren un ictus en el mundo. Cuando se produce un ictus, se inicia una carrera contrarreloj, ya que cada segundo que transcurre se pierden oportunidades cruciales para que el paciente se recupere adecuadamente: se estima que cada segundo, mueren 1,9 millones de células cerebrales. En Europa, la incidencia y prevalencia del ictus aumenta aproximadamente un 10% anual, y en España se registran cerca de 90.000 nuevos casos cada año.
La fisioterapia y la terapia ocupacional han sido algunos de los métodos tradicionalmente aceptados para la rehabilitación de pacientes de ictus. Existe evidencia de que cuanto más repetitiva, intensiva y motivante sea una terapia, mayor será el potencial de rehabilitación. A raíz de esto, en la última década las terapias de neurorrehabilitación para pacientes de ictus han introducido el uso de robots que permiten un entrenamiento repetitivo e intensivo, requiriendo también menos tiempo y esfuerzo por parte de los clínicos. Sin embargo, hasta la fecha no existe una terapia de rehabilitación estandarizada ni totalmente efectiva y menos aún para aquellos pacientes que presentan una parálisis completa sin ningún movimiento residual.
En TECNALIA, nuestro equipo de expertos en salud, tecnologías médicas y neurotecnología lleva años trabajando en el desarrollo de dispositivos médicos innovadores y personalizados. Nuestro objetivo es ofrecer terapias rehabilitadoras vanguardistas dirigidas a patologías del sistema nervioso, cardiovascular y respiratorio, permitiendo así atender a un mayor número de pacientes y generar un salto cualitativo en los resultados de la rehabilitación. Además, colaboramos activamente con profesionales clínicos y empresas para acelerar la llegada al mercado de dispositivos disruptivos de neuromodulación.
Un ejemplo de nuestra tecnología es NEWRO, un sistema revolucionario de rehabilitación motora de la extremidad superior para pacientes de ictus de todos los niveles de afección, incluidos aquellos en estado crónico y con parálisis severa. Este innovador sistema se basa en la tecnología de interfaz cerebro-máquina híbrida, que interactúa directamente con el sistema nervioso, ofreciendo una terapia personalizada para cada paciente. Cuando un paciente intenta realizar una tarea con su brazo paralizado, su intención de movimiento se decodifica a través de las señales eléctricas de su cerebro y/o músculos. Esta información se traduce en el movimiento de un exoesqueleto que, al estar sujeto al brazo del paciente, le realiza el movimiento decodificado en cuestión de milisegundos. Esta conexión inmediata entre la intención decodificada y el movimiento real percibido por el paciente es fundamental para activar los mecanismos de neuroplasticidad, los cuales permiten a los humanos reaprender la función motora perdida a causa del ictus.
NEWRO es una realidad que ya se ha probado en ensayos clínicos demostrando resultados muy positivos y esperanzadores en pacientes con esta patología. TECNALIA busca actualmente su traslación a mercado para ponerlo a disposición de todos los pacientes, abriendo así la oportunidad de que, incluso en los casos más graves, estos puedan recuperar la movilidad de su extremidad superior y reducir, parcial o completamente, su grado de dependencia.
Además, este sistema representa una gran ventaja para el personal clínico, ya que les permite ofrecer tratamientos eficientes y efectivos mediante una tecnología fácil de usar. La posibilidad de tratar a varios pacientes simultáneamente aumenta también la eficiencia y reduce los costes asociados al personal.
NEWRO es fruto de la colaboración con un equipo de expertos de reconocido prestigio internacional y de socios de primer nivel, entre los que se incluyen la Universidad de Berkeley y la Universidad de Tübingen con colaboración del Instituto BioGipuzkoa, la Universidad Libre de Bruselas, los Hospitales de Donostia y Cruces y la Fundación CITA-Alzheimer.
Este desarrollo no solo supone un avance en la rehabilitación neurológica, sino que también abre nuevas perspectivas en el tratamiento del ictus, acercándonos a un futuro en el que la recuperación de la función motora sea una realidad para todos aquellos que han sufrido un accidente cerebrovascular.
Andrea Sarasola
Investigadora de Tecnalia
Promotora de NEWRO.